La alta miopía, también conocida como miopía magna, es un trastorno visual que afecta a millones de personas en el mundo. Se caracteriza por un alargamiento excesivo del globo ocular, lo que causa una visión borrosa de los objetos distantes y puede derivar en complicaciones oculares graves.

Esta condición no solo afecta la calidad visual, sino que también incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades como desprendimiento de retina, glaucoma y maculopatía miópica. A medida que la prevalencia de la miopía aumenta en todo el mundo, comprender la alta miopía y sus implicaciones se vuelve cada vez más relevante.

Además, la alta miopía puede influir significativamente en la calidad de vida de los afectados, limitando su capacidad para realizar ciertas actividades sin ayuda visual y aumentando la dependencia de correcciones ópticas. Es por ello que la educación y la concienciación sobre esta afección son esenciales para su adecuado manejo y prevención.

¿Qué es la alta miopía o miopía magna?

La miopía es un error refractivo que provoca que los objetos lejanos se vean borrosos debido a una elongación del globo ocular o una curvatura excesiva de la córnea, lo que impide que la luz se enfoque correctamente en la retina. En el caso de la miopía magna, esta elongación es más severa, superando las -6.00 dioptrías, lo que conlleva un mayor riesgo de patologías oculares.

El crecimiento anómalo del ojo puede generar un adelgazamiento progresivo de las estructuras oculares, lo que hace que la retina sea más susceptible a desgarros y desprendimientos. Además, la forma alargada del globo ocular puede alterar la circulación sanguínea en la retina y la coroides, lo que incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades como la maculopatía miópica y el glaucoma. Por ello, es fundamental que las personas con alta miopía se sometan a controles oftalmológicos regulares para detectar cualquier anomalía en etapas tempranas.

Causas y Factores de Riesgo

La alta miopía tiene una combinación de factores genéticos y ambientales. Su desarrollo está influenciado por una variedad de condiciones que pueden acelerar su progresión y aumentar el riesgo de complicaciones. Entre las principales causas se incluyen:

  • Herencia: Si uno o ambos padres tienen miopía magna, hay mayor probabilidad de que sus hijos también la desarrollen.
  • Factores ambientales: El uso prolongado de dispositivos electrónicos y la lectura en distancias muy cortas pueden influir en la progresión de la miopía.
  • Déficit de luz natural: Estudios han demostrado que la falta de exposición a la luz del sol durante la infancia y adolescencia puede favorecer el crecimiento anormal del ojo.

Síntomas de la Alta Miopía

Las personas con miopía magna pueden experimentar una serie de síntomas visuales que afectan su calidad de vida y requieren monitoreo oftalmológico constante. Debido a la elongación del globo ocular, la visión a distancia se ve considerablemente afectada, y pueden presentarse otras alteraciones visuales que indican la presencia de complicaciones adicionales. Entre los principales síntomas de esta patología se encuentran:

  • Visión borrosa de objetos distantes.
  • Necesidad frecuente de cambiar la graduación de las gafas o lentes de contacto.
  • Fatiga ocular y dolores de cabeza.
  • Alteraciones en la retina, como moscas volantes o destellos de luz.

Posibles Complicaciones de la Miopía Magna

La alta miopía no es solo un problema de refracción, sino que puede derivar en enfermedades graves, tales como:

  • Desprendimiento de retina: Debido al estiramiento excesivo del globo ocular.
  • Glaucoma: Aumento de la presión intraocular.
  • Maculopatía miópica: Alteración anatómica de la mácula que puede llevar a la pérdida severa de la visión.
  • Cataratas tempranas: Opacidad del cristalino a edades más jóvenes de lo habitual.

Diagnóstico y Detección Temprana

El diagnóstico de la alta miopía se realiza a través de un examen oftalmológico completo, que puede incluir:

  • Medición de la agudeza visual.
  • Examen en lámpara de hendidura y de fondo de ojo.
  • Medida longitud axial
  • Presión intraocular
  • Tomografía de coherencia óptica (OCT).
  • Retinografía.

Es fundamental realizar revisiones oftalmológicas periódicas, especialmente en personas con antecedentes familiares de miopía magna.

Tratamientos y Opciones Terapéuticas

Aunque no existe una cura definitiva para la miopía magna, existen tratamientos que pueden ayudar a controlar su progresión y reducir el riesgo de complicaciones:

  • Gafas y lentes de contacto: Corrigen la visión, aunque no detienen el avance de la miopía.
  • Lentes de contacto esclerales o rígidas: Ayudan a mejorar la calidad visual en casos avanzados.
  • Ortoqueratología (Orto-K): Uso de lentes de contacto nocturnos para remodelar la córnea temporalmente.
  • Fármacos como la atropina en bajas concentraciones: Se ha demostrado que puede ralentizar la progresión en niños y adolescentes.
  • Cirugía refractiva (LASIK, PRK, ICL): En casos seleccionados, se pueden implantar lentes intraoculares o realizar procedimientos láser para mejorar la visión.

oculista realizando examen de visión a una mujer rubia

Prevención y Recomendaciones

Si bien la alta miopía no siempre se puede prevenir, existen estrategias que pueden ayudar a reducir su progresión y minimizar sus riesgos asociados. Implementar hábitos saludables desde la infancia y mantener un monitoreo constante de la salud ocular puede marcar una diferencia significativa.

Algunas recomendaciones clave incluyen:

  • Exposición a la luz natural: Pasar al menos dos horas al día al aire libre puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar miopía en niños y adolescentes.
  • Reducción del uso de pantallas: Limitar el tiempo frente a dispositivos electrónicos y realizar pausas visuales cada 20 minutos puede disminuir la fatiga ocular y evitar un esfuerzo excesivo de los ojos.
  • Higiene visual al leer: Mantener una distancia adecuada al leer o usar dispositivos electrónicos, evitando acercarlos demasiado a los ojos.
  • Uso de lentes adecuados: Asegurarse de utilizar la corrección óptica correcta para evitar un mayor esfuerzo ocular y posibles complicaciones.
  • Revisiones oftalmológicas periódicas: Es fundamental acudir al oftalmólogo al menos una vez al año para un control adecuado de la evolución de la miopía y la detección temprana de posibles complicaciones.

Además de estas recomendaciones generales, existen tratamientos específicos como el uso de colirios de atropina a bajas concentraciones o lentes de contacto ortoqueratológicos que pueden ayudar enlentecer el avance de la miopía en ciertos casos. La combinación de buenos hábitos con un seguimiento médico adecuado puede contribuir a mantener una buena calidad visual y prevenir problemas oculares más graves a largo plazo.

La alta miopía o miopía magna es una condición que requiere seguimiento médico especializado debido a sus posibles complicaciones. La detección temprana y el manejo adecuado pueden marcar una gran diferencia en la calidad de vida de los pacientes. Con avances en la investigación y nuevas opciones terapéuticas, es posible mejorar el pronóstico y reducir el impacto de esta afección en la visión.

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